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lunes, 16 de enero de 2012

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Hay cosas en las que no podemos intervenir, no dependen de nosotros, de nuestro esfuerzo. Intentar cambiar esas cosas para hacerlas mejores nos deja agotados, nos hace perder tantas fuerzas que ya no podemos siquiera esforzarnos en lo que sí que podemos influir, cambiar a mejor. Saber distinguir entre lo humanamente posible y lo imposible hace que dirijamos nuestro esfuerzo de forma más adecuada. Pero es muy difícil aceptar que hay cosas inamovibles.


LaO


21:20
Lunes
26/04/2010


http://foros.ya.com/arte_y_cultura/general/libree-libre-74897/uno-18023450.html

domingo, 15 de enero de 2012

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Verlaine y Rimbaud, los "simbolistas", los "poetas malditos" de la segunda mitad del siglo XIX transformados en amantes malditos en una época en la que la palabra "homosexualidad" estaba prácticamente proscrita. Verlaine, un hombre adulto, casado. Rimbaud, un adolescente.


Se cuenta que, en 1875, en un diario apareció escrito con ironía: "Es frecuente ver a Verlaine cenando con la señorita Rimbaut", ante lo cual Rimbaud comentó que no le había molestado la frase, pero sí le disgustaba mucho que escribieran su apellido con "t" y en vez de "d".


Yo que soy muy Borgeana descubrí a Verlaine a través de Borges. Y no puedo resistirme a dejar en este mensaje la dedicatoria que Borges escribió en sus Obras completas para su madre, Leonor Acevedo de Borges. Dice así:


"Quiero dejar escrita una confesión, que a un tiempo será íntima y general, ya que las cosas que le ocurren a un hombre les ocurren a todos. Estoy hablando de algo ya remoto y perdido, los días de mi santo, los más antiguos. Yo recibía regalos y yo pensaba que no era más que un chico y que no había hecho nada, absolutamente nada, para merecerlos. Por supuesto, nunca lo dije; la niñez es tímida. Desde entonces me has dado tantas cosas y son tantos los años y los recuerdos. Padre, Norah, los abuelos, tu memoria y en ella la memoria de los mayores -los patios, los esclavos, el aguatero, la carga de los húsares del Perú y el oprobio de Rosas-, tu prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos, las mañanas del Paso del Molino, de Ginebra y de Austin, las compartidas claridades y sombras, tu fresca ancianidad, tu amor a Dickens y a Eça de Queiroz, Madre, vos misma.


Aquí estamos hablando los dos, et tout le reste est littérature, como escribió, con excelente literatura, Verlaine.
(Jorge Luis Borges)


"Tu fresca ancianidad... " qué hermosísimas palabras, ¿no?


laO


17:04
Lunes
26/04/2010

http://foros.ya.com/arte_y_cultura/general/libree-libre-74897/soneto-al-agujero-del-culo-18022905.html

jueves, 12 de enero de 2012

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Creo que la vida tiene sentido porque existe la muerte, como la oscuridad la tiene porque existe la luz o la noche porque existe el día. del mismo modo que nacemos, morimos, y es una pretensión un poco ridícula, aunque muy humana, pensar que podamos ser eternos. Yo no sé si realmnete me gustaría serlo. Y eso no quiere decir que admita o entienda la muerte. No puedo comprender el sentido de la enfermedad, de la muerte prematura, pero encuentro lógico que cuando nuestra vida está cumplida es hora de retirarnos, de servir de germen para que vivifiquen nuevas vidas.
La Vida es hermosa e imparable. Sigue a pesar de los pesares, ahí radica su fuerza. Otra cosa es la vida como experiencia individual de cada persona. Esa vida puede ser finalmente resumida de manera positiva o negativa, según a cada uno le haya ido. Nuestra vida es producto de nuestra genética, nuestra circunstancia personal, particular, y nuestro esfuerzo, trabajo y dedicación.
Siempre que pienso sobre mi vida deseo poder acabar mis días pensando así:


Prólogo a la Autobiografía de Bertrand Russell


PARA QUÉ HE VIVIDO


" Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.


He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado.


Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho.


El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro.


Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad ."


Bertrand Russell, Autobiografía , 1967.

LaO


23:57
Domingo
25/04/2010

http://foros.ya.com/arte_y_cultura/general/libree-libre-74897/ocurrencia-del-dia-18019052.html/O~1/P~2


miércoles, 11 de enero de 2012

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Mi padre solía decir que hay que crear recuerdos a los niños.
En alguna parte de mi cerebro guardo cosas increíbles. Olores y sabores capaces de sacarme a flote desde el mar más profundo. El sabor de las peras y albaricoques verdes; de los pámpanos de las uvas cuya terrible acidez siempre me hacía guiñar los ojos antes que mis hermanos... Pero entre todo, el olor a lilas. Aquél lilo enorme y ese sol rotundo de mi infancia que le arrancaba tan delicado perfume, ¡oh, Dios!...
Y el insuperable olor a calentito de los cachorros de mi perra.
Por todo ello me emociono al leer la famosa frase de Albert Camus ("El revés y el derecho", 1937):




"El sol que reinó sobre mi infancia me privó de todo resentimiento."


Camus, premio Nobel de Literatura de 1957, escribió un año después, cercana ya su muerte : "Si, pese a tantos esfuerzos para construir un lenguaje y dar vida a unos mitos, no consigo un día volver a escribir 'El revés y el derecho', será que nunca he conseguido nada".
Murió en 1960, a los 47 años de edad.


laO


01:53
Lunes
26/04/2010


http://foros.ya.com/arte_y_cultura/general/libree-libre-74897/same-old-scene-18018580.html/O~1/P~2

domingo, 8 de enero de 2012

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Autor imagen: Kandinsky

Lo joven y lo tonto no van de la mano. Son dos cosas diferentes y no excluyentes entre sí, pero tampoco obligadamente van unidas. He visto muchos jóvenes tontos y otros muchos llenos de ilusiones, esperanza y confianza en el futuro y deseos de hacer las cosas muy bien. También he visto mayores, más mayores y ancianos muy tontos y otros tantos muy admirables.


No mezclemos conceptos. Nada es por sí mismo "venerable". La calidad de un joven y la de un viejo no se mide por su edad. Hay jóvenes tontos y viejos admirables; pero también hay viejos tontos y jóvenes admirables.


la O