
Van y vienen, se acercan, te olfatean, los acaricias, te envuelven, los revelas, te huyen, los estiras, se contraen, los delineas, te proyectan. Los enlazas, los compartes, los persigues, los ofendes, los escribes, los caminas, los elevas. Como la sístole del alma, como la columna vertebral del pensamiento, así los veo a los sueños cual calibre de la llama en cualquier tiempo.
Atenea


