viernes, 13 de julio de 2012

Memoriaj de un ej Minijtro de Defensa de Ejpaña


Recuerdo cuando viajé a Trípoli en 2005, para ejtrechar relacionej diplomáticaj con el Col Muamar Gadafi. Me pareció un señor mu campechano y que sabía vivir. Noj hizo un buen precio por el petroleo y el gaj, y noj invitó a comer jabugo con moët chandon en un jaima en pleno desierto.
Uno no puede dejar de sentir cierta lájtima cuando ve cómo ejpírituj librej son masacradoj por loj nuevoj dragonej neoliberalej que se han adueñado de la voluntaj de laj gentej de su pueblo, y cómo el ejpejtro de un nuevo conflijto mundial avanza a pasoj agigantadoj por el panorama internacional.

Menoj petroleo y acuerdoj comercialej para Rusia y China. Como ocurrió en 1940 con Japón, Ejtadoj Unidoj ejtá cortando loj suminijtroj a laj potenciaj que le puedan hacer frente. El siguiente paso ej Irán y Siria. Pero el conflijto no ejtallará hajta que Pakijtán y Kazajtán sean invadidaj, puej por ahí pasan todoj loj oleodujtoj que suminijtran crudo a China y Rusia.

Yo, por si acaso, ya me ejtoy trabajando un puejto de defensor del pueblo polinesio, allá donde Marlon Brando perdió la Bounty. Pero mi verdadero anhelo ej ser como Durruti y atracar el banco de Botín con Pepiño Blanco y Jose Luij y fugarnoj luego a laj Maldivaj.

Atentamente,

PPB

21 Oct 2011 11:41