jueves, 1 de marzo de 2012

El loco de la casa blanca


Pasó el tiempo y aun llevaba trozos de "metralla" en su espalda y en su mente.
Todo por una guerra absurda y sin sentido, como todas las guerras.
Una espalda cansada y dirigida hacia el suelo paseaba sus recuerdos y ausencias.
Demasiados años solo esperando la vuelta de lo que nunca llegaría.
Calles empedradas entre casas derruídas, algunas aun en pie. Todo rodeado de silencio y entre todo eso...
cuatro o cinco octogenarios además de Él ,con los que apenas cruzaba palabra.
Sus seniles ojos se hacían jóvenes delante de la inmensidad de su paisaje montañoso.
Paisaje plagado de toda belleza imaginable.
Sólo se separó de esa visión cuando marchó a luchar en el frente.
¡ Maldita guerra ! - se decía-
¡Cuántas muertes absurdas !
¡ Cuánta hambre! ¡Cuánta miseria !.- pensaba -
Y al final de todo, siempre acaban pagando los mismos.

Todavía tenía pesadillas. Oía el silbar de las balas.Soñaba con los rostros de amigos que murieron en sus brazos.
Todavía sentía el miedo y el temblor en sus manos cuando tenía que disparar su fusil.
Y ese miedo lo devoraba, era como si su corazón empezara a partirse en mil pedazos.
Y un dolor le apretaba el pecho sin dejarlo respirar.
Y se despertaba sudando y con alguna que otra lágrima en sus ya lacrimosos ojos.

Pasó inviernos de muchas nieves, de muchas necesidades...
La algarabía de los años pasados ,se convirtió en la soledad de un pueblo que se durmió lleno de vida,
y se levantó agonizando.

Hacía demasiado que su compañera, amante y madre de sus hijos había decidido dejar la vida.
Aunque más bien la vida había decidido volverle la espalda a Ella, que es como ocurre en la mayoría de los casos.
Pero Él seguía recogiendo flores para que adornase su pelo.

Cada mañana... salía a pasear por el mismo camino,
aquél que llevaba a las faldas de la montaña más cercana.
Iba hablando solo, como siempre.
Pero eso es lo que creían los cuatro viejos locos,- como Él los llamaba-, que había por allí.
No sabíann -decía para sí- que iba hablando con Ella.

¿Es que no la ven?
¿Tan ciegos están?

De sobra sabía que a Él lo llamaban "El loco de la casa blanca"
Todo porque ella, Dolores, era del sur, y cuando llegaron al norte ésta decidió pintar las oscuras piedras de la casa de color blanco.
Y así tener un trozo de su tierra en tierra lejana.

Entonces volvía a repetir con el ceño fruncido:
- viejos y malditos locos –

Cuando llegaba a las faldas de la montaña, se sentaba en el mismo lugar y bajo el mismo árbol que se sentaba cuando iba con Ella.
Sacaba de un pequeño y raído zurrón algo de comer ,vino, y una pequeña foto.
Ésta la ponía junto a él y empezaba a comer lentamente.
Mientras comía no dejaba de mirar su foto fijamente, y en silencio empezaba a recordar todo lo pasado .
Para él el presente era pasado y el futuro no existía porque podía acabarse en un segundo.

Después de comer, no sin trabajo ,pues sus dientes se fueron perdiendo con el trasiego de los años,cerraba los ojos...
y empezaba a pensar en cualquier cosa.
Esta vez se le vino a la cabeza lo de los jodidos dientes y sonrió....
Pensó que si a sus dientes no le había dado demasiado trabajo como se habían ido cayendo...
¿Cómo podía ser que hubiera perdido casi todos los dientes ,con el hambre que había pasado gran parte de su vida?
Las paradojas de esta puñetera vida eran así, y seguía sonriendo.
Antes no tenía para comer y sus dientes estaban en perfecto estado- pensaba-
y ahora que tenía comida suficiente, la ausencia de dientes no le permitía comer casi nada.
Curiosa y jodida vida esta -se decía con una sonrisa entre irónica y de enfado.

Él siempre había sido un hombre con carácter,
y sin embargo, a Dolores siempre la habia tratado con un cariño desmesurado.
La trataba con tal dulzura que parecía no ser la misma persona cuando no estaba junto a ella.

Después del último bocado cogía la foto y la besaba.
Nunca dejó de estar enamorado de Dolores,
y de ese amor nacieron cinco hijos.
Todos emigraron fuera de España y ya hacía más dos años que no los veía.
Él sabía que moriría solo, sin tan siquiera poder despedirse de ellos.
Los hijos vuelan y se olvidan de que en algun rincón de cualquir lugar, están aquellos que lo querrán siempre hagan lo que hagan.
Sí, los hijos la mayoría son egoístas, y nunca tienen tiempo para hacer un hueco a lo verdadermante importante.
Pero la vida esa así de injusta. Se te caen los dientes,las piernas van haciendo lentas, y todo el mecanismo vital se va anquilosando hasta dejar de funcionar.
Y por si eso no fuera poco los hijos salen del nido y a veces para no regresar nunca más.
Sí... jodida vida esta! .- volvía a repetir-

Se recostó sobre el árbol y empezó a sentir frío ,
pero era primavera y pensó :
- ¿estaré loco de verdad?
Cogió la foto de ella y se la puso delante de la cara.
Acarició su rostro ,sus labios...
y se la puso cerca del pecho abrazándola como si la tuviera a su lado.
El frío se fue apoderando de él,
sus manos empezaron a temblar y ...
- recuerdas cuando nos sentábamos aquí Dolores...
- cuando los niños eran pequeños y los traíamos a jugar y para que se bañaran los veranos...........

Fue enterrado días después en ese mismo lugar,
Una pequeña sonrisa se dibujaba en su arrugado rostro, y su brazos seguín abrazados a su foto sin que nadie consiguiera desahcer ese abrazo.

No murió solo, Ella estaba con Él.


Saludos

Damafromhell

Lunes

03/05/2010

http://foros.ya.com/arte_y_cultura/general/libree-libre-74897/el-loco-de-la-casa-blanca-18037671.html

1 comentario:

Bonifacio dijo...

invitado18:56
Lunes
03/05/2010
Asunto:Re: El loco de la casa blanca...http://www.youtube.com/watch?v=2HAI15cF-mE


Las cosas nos marcan, y una guerra mucho más. Unas marcas tristes las de las batallas; pero...está el amor, que, cuando es de verdad, es algo tan sublime que que está por encima de todos los malos recuerdos, de todas las malas vivencias...