jueves, 29 de marzo de 2012

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¿Podemos elegir información? Sí, siempre que no sea en TVE1, TV2, Tv3, Telecinco, Telemadrid, Lasexta, La Cuatro, Antena 3, Intereconomía, Telemadrid, la Cope, la Ser, La Razón, El Mundo, ABC, el País, La Vanguardia... (bueno, creo que ya hemos cogido la idea, je je je)
Si sólo existieran -como hace 30 años- los medios de comunicación tradicionales, jamás se hubiese podido convocar algo como lo del sábado. Gracias a que hay otras vías alternativas de información algunos cientos de miles de personas pueden ver que no son las únicas del mundo que piensan en un urgente cambio de valores.


La gente no está acostumbrada a discernir: Ok. Eso, precisamente eso, estamos haciendo o intentando los que salimos a la calle. Habrá que empezar a discernir algún día ¿no?
Y mil veces se oye entre esa gente que hemos de empezar cambiando como individuos. Algo es algo. Todo tiene un principio.

Me encuentro con gente que, al hablar de ésto, me miran con una cierta conmiseración. Están por encima de estas cosas. Vuelven de todo. Saben más que nadie... ¡Pedazo de imbéciles!
Hay muchas personas ajenas a la movida que piensan que todo esto es pura ingenuidad y que los que estamos en ello tenemos un cerebro que no ha superado la fase pueril. Pero no, yo mismo -carezco de autoridad para hablar en nombre de otros- no nací ayer, ni me he caído de un guindo. Conozco la historia universal como el que más, y el pensamiento humano, y su naturaleza; conozco las canalladas que es capaz de hacer el hombre y las maravillas; sé cómo funciona la política de todo signo y cómo la industria; sé que gobierna el dios mercado y que los humanismos ha sido arrasados a fecha de hoy, pero me siento obligado por carácter a aportar mi presencia en ese frente. Porque quiero dejar -aún, aún, aún- una miserable rendija a la esperanza. Si no, qué coño nos queda... ¿una guerrita?

Furgo