jueves, 19 de enero de 2012


Una música suave, de un piano otoñal, sirve como fondo a mis evocaciones, ya casi desvanecidas por el paso del tiempo.

... Estoy en el cole, de un Auxilio Social ya periclitado. Han terminado las clases y nos permiten salir al recreo durante una hora aproximada, tiempo que media entre la clase y la hora de la cena.

El patio-jardín-solar está muy cerca de las ruinas de unos edificios bombardeados por la aviación de no sé quién. El aire está cargado de polvo de ladrillos y de escombros. A través de la verja de hierro puedo ver algunas personas rebuscando entre las ruinas de dichos solares, lo que parecen ser pequeños trozos o restos de algo. - No parece que encuentren nada, al menos no lo parece. -De tarde en tarde aprecio como si levantasen trozos de madera procedentes de marcos y ventanas e intentasen trocearla...

Ahora lo comprendo, pero no entonces. Están tratando de reunir algunas astillas para encender un fuego fugaz, que a falta de calefacción desentumezca las manos y pies ateridos por el frío de un Madrid engelante. - De unas manos y pies llenos de sabañones que pican como el demonio, pero que las nuevas generaciones jamás llegarán a conocer...

Buenas tardes.

E y N

11 Oct 2011 18:14

5 comentarios:

Sakkarah dijo...

Eran tiempos difíciles... Y ahora nos quejamos.

Un beso.

Sakkarah

Bonifacio dijo...

¡Santo Dios! Sr. Mixambar, a esto es a lo que yo me refería.

¿Recuerda usted cuando yo le sugería que se apartase de la ventana y se asomase a sus recuerdos?
Sí, claro que se acuerda, fue justamente cuando se llevó a cabo el cambio de foro. Entonces se tomó usted la molestia de contestarme largo y extenso y ahí dejamos el asunto, ya que yo preferí no volver a mencionarle el tema, no por desinterés o desaire, sino porque temí no haber acertado con la fórmula para que usted me entendiera.

Entonces me contestó usted de nuevo asomado a su ventana y lo que yo pretendía era algo parecido a esto que ahora veo.

Por supuesto que tenía usted razón en todo lo que en su extensa contestación había expuesto (no le niego a usted eso) pero no había nada nuevo que no hubiera usted dicho en ocasiones anteriores.

Pensé en decirle entonces lo que le digo ahora: No se trata de que cuente usted cosas de aquella época que se puedan ver en reportajes o libros de historia, no, no era eso.

Era esto.
Esto que ahora cuenta (lástima que de forma tan escueta) no lo podría encontrar yo por ningún otro medio.

Esto, Sr. Mixambar. Esto es asomarse a los recuerdos.

Muchas gracias.

Al-Andalus

Bonifacio dijo...

Estimado Al_Andalus

Le entiendo perfectamente ahora, como le entendí en su momento cuando me recomendaba alejarme de mi ventana por reiterativa y casi falta de interés para la generalidad de los que leemos y escribimos en el foro.

No todo el mundo está anímicamente preparado para soportar historias o vivencias personales tristes o dramáticas, como son las que relatamos a veces los mayores. Es más, alguna vez que he intentado hacerlo he observado cierto rechazo velado, cuando no directo.

Es por ello que agradezco profundamente su deferencia a su disposición de querer saber de primera mano y en la persona de quien escribe, sobre determinadas experiencias y vivencias personales de nuestro reciente pasado.

Pero también quiero decirle, como lo hice en mi larga explicación, que me siento una persona viva, interesada en el mundo en que vivimos. - Que vivo intensamente las difíciles vicisitudes por las que está atravesando nuestra sociedad. Pero sobre todo, de nuestra juventud. Del triste papel que tan injustamente se le ha asignado por quienes tienen la grave responsabilidad de regir los destinos de nuestro país. Y no me refiero únicamente a los políticos, sino a todas las fuerzas sociales: banqueros, empresarios, enseñantes, formadores profesionales, etc. - No en vano me ha tocado sacar adelante a ocho hij@s, en unas condiciones que no se las deseo a nadie.

Por ello, creo que me asiste algún tipo de autoridad moral para poder penetrar en la problemática de quienes todavía nos sentimos parte viva de la sociedad. Y no crea que siempre estamos tan equivocados los mayores, como pretenden algunos, en la apreciación de las circunstancias y en la deriva que toma nuestra sociedad.

Abundando en lo dicho, seguiré tras los cristales de mi ventana con ocasión del mal tiempo. Pero con las contraventanas abiertas de par en par cuando el tiempo lo permita. Continuaré tratando de poner de manifiesto aquellos aspectos que me parecen de interés para quienes nos movemos en el foro. Unas veces podrán ser del agrado de una mayoría; aunque también cuento conque no siempre ha de ser así. Nunca llueve a gusto de todos.

Un saludo cordial,

E y N

Bonifacio dijo...

Yo estoy de acuerdo con Al-Andalus en que sería muy bonito que compartiera esos recuerdos con nosotros ya que quienes no lo hemos vivído, añoramos saber esos trocitos de una España que intentaba ponerse de pie como tantas otras veces.
Sé que todos sufrieron, los unos y los otros, que siempre es peor pertenecer a la parte perdedora, y que gracias a nuestros abuelos a su esfuerzo y el de nuestros padres, se nos abrió un camino que si no de rosas, por lo menos transitable y sabiendo el esfuerzo que hicieron y el que teníamos que hacer nosotros. Hoy no tienen ni idea nuestros jóvenes de esos esfuerzos.

Muchas gracias por compartir sus recuerdos


Muy feliz tarde

Deja-vu

Bonifacio dijo...

Pues yo recuerdo que he disfrutado enormemente cuando la gente que participa aquí ha contado eso, sus vivencias, sus anécdotas, sus impresiones reales.
Por ejemplo, cuando Dejá vu nos habló de su peripecia con el carro de su abuelo, o cuando Yolanda, de forma magistral, nos describió su estado de ánimo al sentir que el protagonismo lo habían asumido sus hijas y ella ya no era la actriz principal..., o en esa otra ocasión en que narró su contrariedad al disponerse a desayunar y comprobar que le faltaban algunos ingredientes...
En fin. Prefiero esas cosas, que a veces llegan a conmoverme, a todo lo demás.

Ytu-