miércoles, 11 de enero de 2012

Same old Scene

Todos y cada uno de nosotros guardamos en nuestro subconsciente una vieja escena de la infancia, la cual nos organiza la mente y orienta nuestro comportamiento en los momentos críticos de la vida.


Es siempre la misma vieja escena


En teoría, si llegamos a ser conscientes de ella, y revivimos la situación tal cual fue, podemos aprender a reaccionar de forma diferente.


Cuando se es un niño se tienen pocos datos de la vida y se reacciona de una forma instintiva e irracional.


Comprender la vieja escena...descargarla de emoción y sentirnos arropados... acabar sintiéndonos seguros, sea lo que fuere lo que ocurrió en aquel momento...


Ser nosotros mismos quienes con ternura, compresión y sabiduría explicamos a aquel niño asustado la correcta interpretación de todo, y que allí estaremos nosotros mismos algún día para aliviarle...


Cojamos un almohadón, abracémosle y pensemos que ese almohadón es aquel niño, si, nosotros mismos cuando aterrorizados presenciamos aquella vieja escena. Hablémosle y digámosle que se puede sentir seguro, que ahora somos mayores y no sólo lo comprendemos sino que somos fuertes y le queremos...apretemos fuerte la almohada y descarguemos todas las lágrimas de aquel niño, lágrimas que nunca se vertieron y que sirvieron para cristalizar aquella vieja escena....the same old scene !


Buenos días






Carlos Ignacio


08:24
Sábado
24/04/2010

7 comentarios:

Bonifacio dijo...

sakkarah11:16
Sábado
24/04/2010
Asunto:Re: Same Old SceneYo, más que escena de la infancia, tengo un sueño de la infancia que se repetía una y otra vez.

Tenía relación con el cuento de la cenicienta, pero sólo con la primera parte. Yo vivía en una casa con dos hermanastras y una madrastra. Esta, tenía un gorro muy grande de cocinera.

Nunca llegó el hada madrina... Nunca entendí ese sueño. Y esa es la escena de mi infancia.

Un placer leerte.

Un beso.

Bonifacio dijo...

Para qué quieres una segunda parte del cuento, Sakkarah, con esa madrastra, con ese pedazo de gorro de cocinera, tienes el condumio garantizado.

Un beso


Carlos

Bonifacio dijo...

sakkarah16:41
Sábado
24/04/2010

Por invitado - 24/04/2010 16:29
No es lo que más me gusta comer...No tengo gula. De hecho siempre fui una mala comedora que hacía sufrir mucho a mi abuela por ello.

Bonifacio dijo...

La comida es simbolo también de los afectos, recibir cariño es alimentarse bien espiritualmente.

Tu madrastra, con ese pedazo de gorro, seguro que te tuvo que llenar de cariñitos.


Carlos

Bonifacio dijo...

sakkarah17:16
Sábado
24/04/2010

En mi sueño, no. Yo era cenicienta.

E y N dijo...

Me ha gustado tu reflexión sobre los niños. Ya sabes que soy muy sensible al mundo de los niños, lo mejor y más puro en nuestras vidas.

Hoy he comido con alguno de mis nietos. Cada vez que tengo la fortuna de estar con ellos me contagio de su inocencia e intento ser como ellos. Vano intento, porque simplemente, somos adultos.

Un abrazo, querido Carlos.

Anónimo dijo...

Has definido muy bien la base de la terapia psicológica. Comprender lo que pasó es el primer paso del adiós a los traumas.