viernes, 20 de enero de 2012

Profundidad obscura


Oh, la oscuridad. En la oscuridad se alcanzan las visiones que le escapan al nervio óptico y al mundo.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad la mente vislumbra proyecciones de la metafísica, la escatología y el más allá.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad se crean paralelos, formas, texturas y colores que la luz enciega.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad se siente el éter, el alma, el espíritu, el ectoplasma, la esencia intáctil del ser incognoscible.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad se le va a uno la castaña figurando novedades e insistencias, creando en la inmateria.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad los sonidos cobran matices y se rigen por frecuencias de distinta naturaleza a lo mundano.
Oh, la oscuridad. En la oscuridad se sublima el pensamiento y la belleza se transfigura y transmuta sólo con desearlo.
Oh, la oscuridad, la oscuridad. En la oscuridad ¡se choca uno con todo, joder!

Furgo

12 Oct 2011 20:18

http://foro-libre-ya.creatuforo.es/foro-libre-libre-f1/profundidad-obscura-t192.html

10 comentarios:

Bonifacio dijo...

¡Y anda que no se echan polvos!
Lo que me extraña es que no hayamos salido todos negros.

Ytu-

Bonifacio dijo...

jajajajaja Muy buenos los dos mensajes.

Y el único que sale escaldado de tanta oscuridad... es la compañía eléctrica!

Invitho

Bonifacio dijo...

Quizá se alcancen esas visiones por la falta de distracción de los objetos.

Las proyecciones, las veo más para los momentos de silencio.

Quizá la imaginación alcance más puro el color.

Creo que la soledad sin el silencio y la ausencia de sonido, no sería capaz de hacernos sentir las cosas.

En la oscuridad los sonidos son alarmantes, nos hacen sacar antenas.

Vamos, que en la soledad, el cacharrazo que uno se da debe ser sublime...

Un besillo.

Sakkarah

Bonifacio dijo...

Tú escapas al nervio óptico, porque tu mente vislumbra la metafísica y la escatología creando formas, texturas y colores de luz sencilla y verdadera. Tu alma siente el éter, sabe la esencia, y configura realidades materiales en las que los sonidos muestran matices grandes y frecuencias nuevas lejos de lo mundano. Tu corazón contiene la belleza del Universo y trasmuta, sin desearlo, un pensamiento en esencia de eternidad.

A ti sólo se te puede amar.

Trancos

Bonifacio dijo...

Ya te digo, más polvos que paleando arena en una cantera. je je je

Furgo

Bonifacio dijo...

Sí, je je je, siempre se ha dicho lo dañinas que son las malas compañías para el ser humano.

Furgo

Bonifacio dijo...

De noche todos los Juanes son Pardos (eso decía Junior, je je je)

Furgo

Bonifacio dijo...

Yo escapo del nervio óptico pero más aún de un óptico nervioso, que un oculista con tembleques te puede costar el otro ojo de la cara (uno ya te lo costaron las gafas)
Y es mi luz de frente de minero, de casco cíclope en túnel de grisúes medido por jaulas de canarios fumadores pasivos.
E imagino músicas con mucha frecuencia, músicas que luego mis limitaciones no dejan llevar a la materia, cangonelcopón.
Mi corazón, caja de sístoles, diástoles y apóstoles con marcapasos de semana santa buñueliana, que está sano según la medicina: qué sabrán ellos: un corazón sano no merece bombeo: nada más contranatura que un corazón sano.
"A mí sólo se me puede amar": y mira que se lo digo de veces a mi mujer, oigas.

Furgo

Bonifacio dijo...

En la profundidad obscura, se hace imprescindible una referencia lumínica. Sólo así podremos diferenciar la realidad de ver al abrir los ojos.
Es la primera tontería que se me ha ocurrido; a mí me gusta ver los "bultos" cuando abro los ojos en cualquier espacio a obscuras.

Chula

Bonifacio dijo...

Pues eso, que si no abre uno bien los ojos, se tropieza con cada bulto... je je je

Furgo