miércoles, 18 de enero de 2012

Hablando de dientes, señora Ashia


Afilados colmillos traen los ajos.
y una peste trasciende su vestido
que, ahuyentado, el capado travestido
escapa al verlos juntos, puño en gajos.

Y aunque al verlos así parecen majos,
su aroma, más que olor, es alarido.
su color sin color, descolorido,
su ganancia, favor de comistrajos..

Compañeros añejos de lentejas;
condumio de pillastres y de viejas;
piojos de otras pitanzas y legumbres.

Adalides de usos y costumbres,
traen al vientre fragor y pesadumbres:
Sáquese cada cual sus moralejas.


Ésta es la mía: Si te nutres de ajos, no hagas quejas.


Ytu-

09 Oct 2011 16:16

5 comentarios:

Bonifacio dijo...

Será usted vampiro y por eso le molestan?

Ya sabe que a los vampiros se les asusta con ellos.

Parece que los ajos contienen sustancias químicas que pueden provocar que el efecto de la luz se haga más intenso.

Sakkarah

Bonifacio dijo...

Una cabeza llena de dientes, se mire como se mire, es una monstruosidad.

Furgo

Bonifacio dijo...

Eso mismo digo yo.

Ytu-

Bonifacio dijo...

Como se nota que le va San Pedro, y que está preparado para la compra de "unas cuantas riestras de ajos"

Pués que sepa que son muy tonificantes, y que son buenos para la circulación sanguínea.
Lo que pasa, es que no quiere confesar que todos los días se come unos cuantos, y de una
manera u otra nos lo quiere hacer saber.

Bien está bien, nos hemos dado cuenta, " que afilado tienes los dientes, que los vientos en olores, nos previene".

Lo ha hecho de una forma que le veo que sale como canción del próximo verano.

Gracias, vecino.

Ashia

Bonifacio dijo...

No caerá ese ajo, me temo.

Ytu-