lunes, 30 de enero de 2012

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Las casas se comienzan a hundirse por los tejados, que es por la parte por la que van unidas. Nadie puede valorarse así mismo si no es a través de los demás, y nadie puede saber quien es, a través de si mismo y nadie más, si no es a través de otra persona en la que el mismo se ve y se reconoce, una y una vez que se encuentra, pone los ojos en ella, y lo mismo hace ella con él, y para eso hace falta mostrarse, en vez de vivir en un mundo hipócrita y ciego, y el uno se sujeta en el otro.

Pero si uno de los dos abandona, la casa se derrumba, y si sabía lo que valía lo sabía por ella, o por él. que era la referencia, pero al perder la referencia, ya no puede saber lo que vale él, y se desprecia a si mismo, al despreciarse a si mismo y también la desprecia a ella, y por lo tanto la odia. Al contrario que al principio. Se ha perdido. Ninguno lo tenía presente desde el principio, y no lo tenía presente por que no lo sabían, de haberlo sabido pudieran haberse separado, pero no odiado por que lo hubieran asumido.

Distinto

15 Oct 2011 00:43

http://foro-libre-ya.creatuforo.es/viewtopic.php?f=1&t=215&start=10

1 comentario:

Bonifacio dijo...

Joder, amigo, la enjundia laberíntica que sueles derrochar en tus escritos da para reflexiones que lo ponen a uno cejijunto, cariacontecido y filosofal de carallo.
Un saludorro.


Furgo