jueves, 16 de febrero de 2012

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Esta noche, como una antigua costumbre, he entrado en el mismo pub de siempre. Y cada noche encuentro a los mismos clientes esperando, apoyados en la barra, bebiendo lo mismo de cada noche.

He decidido quedarme aquí otra vez, como siempre, y, como siempre, hay alguna palabra en el teclado esperando colarse en el bolsillo de algún parroquiano, mientras bebe distraído.

Pero pienso que es demasiado el tiempo que he pasado a vuestro lado y que nada tengo ya que deciros. Ya sé que no hay situación forera perfecta sin el correspondiente pago, pero esperaba que el precio a pagar por la libertad, no fuera la ausencia.

La mera búsqueda de un cielo más extenso, aunque sea de forma eventual, se me antoja misión imposible. Y a menudo me digo que este tipo de vida no es para mí y que tiene que haber otros caminos que conduzcan al fin último, a aquel para el que estamos hechos: nuestro sitio.

Quiero pensar que todo este foro no va conmigo, pero siempre acabo en el mismo punto. Leo y respondo como en una oración. Y ya no me pregunto si tiene alguna utilidad, ni cuál es su fin.

No importa a donde vaya, ni lo diga, ni lo que haga, siempre es el mismo panorama: los mismos rostros, los mismos gestos, las mismas palabras y todas ellas quedan flotando una noche más ante los escasos ojos que emergen.

Si, es cierto. En noches como estas añoro y me gustaría tener a mi lado ese cielo extenso con carne e imperfecciones humanas.

Fíjate cómo será, que hasta os echo de menos, en un destello, cuando estoy lejos. Luego olvido. Luego vuelvo.

En esta noche de hora temprana, el aire es especial por lo que tiene de entraña, y más te dijera en esta noche y en otras, tal vez, si la luna llena quisiera.

Trancos62

15 Oct 2011 23:27

http://foro-libre-ya.creatuforo.es/foro-libre-libre-f1/prosa-poema-y-verso-t220.html

3 comentarios:

Bonifacio dijo...

¿No será que tiene hambre, señora Trancos?

Sin precisar, claro está.

Ytu-

Bonifacio dijo...

No mucha, la verdad. Si tuviera hambre auténtica no estaría escribiendo.

No tengo hambre de hombres, en una palabra. Alguna vez se echa de menos, pero es cosa puntual.

Trancos

Bonifacio dijo...

Querida potrillo, esta mañana he entrado en la misma cafetería de siempre y he pensado que no tenía muchas cosas que decir a no ser que pusiera alguna de las cosas que me llenan y me hacen feliz: poner música. Luego se me pasó la idea de que yo a esta gente no la conozco de nada y que jamás la iba a conocer, que es probable que incluso les importara lo mismo que les importa el ficus de la casa del vecino. Y luego pensé, coñe!, con lo bonitos que son los ficus". Entonces comprendí en qué lugar se hallaba mi cielo extenso, en el mismo sitio de siempre, allí donde estaba la alegría de mi pensamiento. ¿Vale,Mediana?

Un beso infinito

Ocasional