viernes, 3 de febrero de 2012

Al igual...



Al Igual que pasó con los dinosaurios, el tiempo hizo extinguir a los cuenteros. Niños de cuerpo gigante que sacaban un destello de inocencia de la mirada de otros hombres que paraban a escucharlos.

Los cuentos llevan el polvo dorado de los sueños rotos, y en un soplido, los cuenteros, dejaban salir las palabras como lluvia de oro. Empapaban la mente de los niños y los hombres. Ricos y pobres abrían sus ojos dejando asomar a sus niños dormidos. Querían escuchar lo que pudo haber sido y no fue. Querían oír hablar de ese mundo donde el mal había perdido todo su poder y el color ocupaba las calles y las plazas, los montes y los llanos.

Todos querían volar y desplegaban sus alas con la voz del cuentero. Sus palabras eran el queroseno de las almas.

Los cuentos eran semillas que irían creciendo de generación en generación. La tecnología les arrebató la voz; pero en cada uno de nosotros hizo morada la figura de el cuenta cuentos. Y muchas madres tomaron prestadas sus palabras para inocular la fantasía.


Sakkarah

16 Oct 2011 01:22

http://foro-libre-ya.creatuforo.es/foro-libre-libre-f1/al-igual-t231.html

2 comentarios:

Bonifacio dijo...

Me encantaban los cuentos en la cocina de casa.
Los leíamos con mi padre mientras mi madre hacía la cena.

Creo que siempre he tenido un poco de niña, nunca he terminado de serlo y me siguen gustando los cuentos, los cuentacuentos y los dibujos animados.

¡Que le voy a hacer?

Muy feliz tarde

Deja-vu

Bonifacio dijo...

A mi también siempre me han gustado mucho los cuentos, demasiado. Me pasaba la vida entre libros de cuentos y tenía una tia que tenía un don especial para contarlos, no la dejaba vivir...

Muy feliz tarde

Sakkarah