martes, 10 de enero de 2012

Leyenda de luna y lobo

Cuenta la leyenda que hubo un tiempo, anterior a nuestro tiempo, en que existía un Universo, donde tanto dioses creadores como naturaleza y animales creados vivían en armonía.


Señalado por la mano de Dios como su creación predilecta, la chispa de la creación dio origen al Hombre.
Hecho de su propia esencia y destinado a gobernar sobre todo lo creado, dieron los dioses al hombre su legado, con la severa advertencia de evitar el contacto carnal con ninguna otra especie animal.


Pero los sentimientos de amor y la lujuria del deseo no entienden de advertencias, así vengan de los mismísimos dioses, y la orden se incumplió cuando amor y deseo se aliaron con Lobo, cachorro del reino animal, y Luna, hija del Hombre.
Luna sedujo a Lobo y Lobo engaño a Dios disfrazándose de hombre, para disfrutar de su pasión, dando la espalda a toda instrucción, al abrigo de las sombras de la noche.
El idilio sucumbió cuando les sorprendió Dios y enfurecido liberó su parte más cruel de la que surgieron odio y maldad y era tanta la energía de su ira que su mirada de fuego arrasaba todo lo que alcanzaba a ver.


Desterró a Luna y a Lobo y les condenó por toda la eternidad a vivir lejos uno de la otra, y a ambos lejos de Él.
Así nacieron la Tierra donde, junto con el Hombre, arrojó a Lobo y a todos los animales de la creación y la Luna que no es otra que aquella mujer que junto al lobo le engañó.


Tanta era la ira de Dios que ni siquiera concedió a los amantes el consuelo del olvido que el paso del tiempo indefectiblemente da a los amores muertos o prohibidos, e inflingió al destierro el dolor añadido de obligar a Luna a mostrar su cara a Lobo durante escaso tiempo de su ciclo lunar, para incrementar su dolor al poder ver a su amada sin poderse acercar.
Dolor que rasga el silencio de la noche convertido en aullidos que producen escalofríos en quien los pueda escuchar.


Desde que tales hechos tuvieron lugar, un odio mutuo ancestral no exento de miedo, anida entre hombres y lobos.


Lo que el Hombre actual ignora por olvido, es la sentencia final que dejaron los dioses antes de abandonar al hombre en manos de su destino.
Está escrito que Lobo se extinguirá a manos del Hombre y será para Luna su último aullido y Luna se precipitará sobre la tierra impulsada por la magnética llamada de su postrero aullido y el mundo habrá llegado a su fin.


Al-Andalus


07 Oct 2011 20:56

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